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La responsabilidad del administrador en el concurso de acreedores

El concurso de acreedores es un proceso relativamente común en el ámbito empresarial. Se trata de un procedimiento legal que se inicia cuando una persona jurídica o física está en situación de insolvencia por la que no puede hacer frente a los pagos de sus deudas.

La finalidad del concurso de acreedores es satisfacer a los mismos, que pueden ser entidades bancarias o financieras, trabajadores, proveedores, colaboradores, etc. Es un proceso en el que al mismo tiempo se busca la supervivencia de la empresa. Por todo ello, como Abogados expertos en concursos de acreedores queremos ofrecerte a continuación algunas claves sobre él y sobre los casos particulares en los que existen garantías para el comprador.

1.- El concurso de acreedores puede ser voluntario o no

El concurso de acreedores es un proceso que puede iniciarse de forma voluntaria por parte de la sociedad en caso de insolvencia de la misma, o solicitarlo un acreedor.

2.- La Ley establece los requisitos para el concurso de acreedores

La Ley dispone de los requisitos por los que obliga a una empresa a declararse insolvente con un plazo de dos meses cuando existan deudas y no disponga de bienes y capital suficiente para hacerlas frente. También, cuando dichas deudas afectan a su patrimonio y cuando hay impagos por tres meses de sus obligaciones tributarias y/o cuotas a la Seguridad Social.

3.- Cambio de funciones del órgano de administración de la empresa

Una vez decretado un concurso, las facultades del órgano de administración son realizadas por los administradores concursales (de manera exclusiva o en colaboración con los administradores anteriores al concurso), que generalmente es un abogado o un economista, designado por el Juez.

4.- La responsabilidad de los administradores

En el momento de calificar el concurso los administradores de la empresa, previos a la declaración del concurso, son responsables de las decisiones de la misma, y ello hasta dos años antes. Por ello, un concurso declarado culpable puede conllevar la responsabilidad patrimonial de los administradores de la sociedad.

Sin embargo, si la llevanza de la sociedad ha sido correcta, el administrador no responderá de la insolvencia de la sociedad y el concurso será calificado como fortuito. Y como regla general los socios que no formen parte del órgano de administración de la sociedad, no asumen responsabilidad alguna ante la insolvencia de la misma.
Si su sociedad está en situación de insolvencia al no poder hacer frente a sus deudas, y la preocupa su posible responsabilidad como administrador, póngase en contacto urgente con nosotros para analizar su caso, un abogado especializado en concurso de acreedores le asesorará.

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Aspectos clave de la due diligence de una empresa

Qué es una Due Diligence

Una due diligence es un proceso de investigación y análisis que se realiza sobre una empresa para saber el potencial de invertir en ella, identificar qué riesgos existen en la operación de inversión, si el precio de la negociación es el adecuado, y al mismo tiempo qué responsabilidades y garantías se han de exigir para culminar la compraventa.

Es, en consecuencia, un proceso por el que se realizan los preparativos para tomar una decisión. Estos incluyen fundamentalmente información y análisis para la gestión de riesgo con el fin de disminuir las consecuencias negativas que puede tener el proceso de compraventa o de un negocio en general.

Es por ello que, como Abogados Mercantiles, queremos hablarte más de ello y de las claves que se deben tener siempre en cuenta en este tipo de procesos.

1.- Siempre se debe iniciar un proceso de due diligence desde la voluntad de negociar el resultado del mismo

En el proceso de due diligence siempre van a ir tomando forma muchos aspectos y puntos que posteriormente serán relevantes durante el proceso mismo de la venta o compra. Es así muy recomendable hacer siempre una revisión de los documentos previa que parte de la voluntad explícita y el compromiso a negociar. Este punto debe venir dado generalmente por la firma de una carta de intenciones previa que trace los aspectos fundamentales de la operación.

2.- Tipos de due diligence

Si bien es cierto que el caso más frecuente para realizar una due diligence es el de una compraventa de empresas, esta también puede realizarse simplemente cuando a la vista algún negocio u oportunidad importante o solicitar un préstamo. Generalmente se llevan a cabo cuatro tipos distintos de due diligence: (i) legal; (ii) fiscal; (iii) financiera-contable; (iv) laboral.

Sin embargo, existen otro tipo de due diligence con las que se analiza el riesgo de áreas específicas como la comercial, tecnológica, etc. El alcance de la due diligence en dichos casos va a depender en gran medida del conocimiento que tenga el comprador sobre el sector de la empresa objetivo.

3.- Incluir los activos de la operación

A consecuencia de que cada operación es distinta y que de hecho por ello es por lo que se debe realizar la due diligence, deben identificarse durante el proceso los activos y la naturaleza de estos que van a transmitirse y que vendrán dados por el tipo de la transacción. Este punto dependerá del sector y características propias de la empresa así como su propia actividad y desarrollo.

Es así que para una due diligence siempre deben identificarse qué recursos de ella son claves y qué rendimiento tiene cada uno de sus activos en la actualidad y cuáles se esperan para el futuro.

4.- Clarificar el régimen para la transmisión de los activos

Tal y como ya hemos dicho, la due diligence debe identificar correctamente los activos de una empresa para poder incluir aquellos de interés en la operación de transacción o compraventa. Ahora bien, cada uno de dichos activos debe transmitirse conforme a los requisitos y normativas propias del régimen jurídico. Esto viene dado también por la propia naturaleza de los bienes que están involucrados en la operación.

Igualmente, en la due diligence se deben tener en cuenta las vinculaciones y relaciones jurídicas que pueden manifestarse respecto a los derechos de terceros, la restricción para la transmisión de activos, autorizaciones, etc.

5.- Transparencia en un proceso de due diligence

Un proceso de due diligence pretende clarificar la situación jurídica de una empresa para poder analizar la viabilidad y rentabilidad a la hora de tomar determinadas decisiones. Es por ello que una de las claves que debe incluir es la transparencia.

En un proceso de due diligence se deben revisar todos los documentos relevantes de una sociedad así como realizar investigación acerca de litigios, tributos, títulos, valor de los activos, etc. A este tenor y cuando hay varios interesados suelen crearse las data room donde se comparte la información recabada para implementar la transparencia del proceso y conseguir el objetivo del mismo.

Consulta otros artículos como este en el que te hablamos del derecho de oposición de acreedores en procesos de fusiones y escisiones.